Haz negocio: utiliza el online para diferenciarte de los demás

“¡Al euro, al euro! ¡Los malacatones al euro el kilo! ¡¡Al euro!!”. A veces me paseo por las redes sociales y me digo: ¿pero qué hace toda esta panda de verduleros? ¿Han entendido algo de lo que aquí se cuece? Ojo que no me refiero a los clientes, que bastante tienen con padecernos a los marketeros; me refiero a la infinidad de veces que se repite la rutina, en cuentas ‘zombie’ llevadas por profesionales de todo pelaje y condición; y que viene a ser más o menos como sigue:

  • Tantos kilos de tweets al mes por tanta miseria más barata que la competencia.
  • Programación con una o varias semanas de antelación.
  • Viva el hashtag grande, ande o no ande.
  • Utilizar para todo el mismo tono de pretendido millenial que en realidad huele a consigna viejuna.
  • Y de puertas adentro, maldecir al cliente por ignorante, por pesado o por exigente; preparar informes analíticos que no informan ni analizan; y posturear todo el día en redes sociales con lo guay que somos como agencia chiripitifláutica.

Y no. A la verdulería de regateo van quienes han decidido aportar poco o nada a las empresas para las que dicen trabajar. “Más rápido, más fácil, más seductor”, que diría Yoda acerca del Lado Oscuro, pero es eso nada más. Una semana tras otra el #FelizLunes para ver si nos colamos en conversaciones, un día tras otro el “¿Has probado nuestro producto x? Cuéntanos qué te parece”. Como si el cliente de nuestro cliente fuera tonto, incapaz de distinguir las redes sociales de su “amada” marca de las sopotocientas que hacen exactamente lo mismo, durante las exactas mismas horas, con el exacto mismo argumento del ROI reputacional, y la exacta querencia del community de turno por retuitear y likear cada buena nueva.

Un inagotable festival, una hora tras otra con el tweet de turno (promocional, externo, simpático), el post replicado con exactitud milimétrica en Facebook, en LinkedIn, en Google+, en ciclos regulares de 09.00 a 18.00. Como si el cliente de nuestro cliente no tuviera otra cosa que hacer en las horas en las que curra, o busca curro, o saca a su micropyme adelante (que son diversas formas de currar), que estar delante de la pantalla para responder a la pregunta chorra del día, o prestarse a prescribir ese producto o ese servicio porque somos los más guapos de su barrio digital.

Que, oigan, si me lo piden, pues se lo hago: vuelta y vuelta en un minuto y unas PatatAds para acompañar por cuenta de la casa. Hace poco en una reunión nos preguntaron “y si os pido que me subáis el número de seguidores en Facebook, ¿lo hacéis?”. Y tras la cara de sorpresa de que esta pregunta esté en una reunión de negocios, dimos la respuesta que hizo de ese encuentro lo que es hoy un proyecto ilusionante y saludable: “Pues mira, si ese es tu objetivo digital, adelante; ¿pero de veras es ese tu objetivo digital?”.

Lo suyo es que tu objetivo digital sea el liderazgo, que no consiste en tener la cifra más larga de seguidores, sino en utilizar las herramientas a tu alcance para afianzar tus canales online como una extensión natural de tu negocio. Claro, eso es salirse de la zona de confort del Social Media; claro, exige más riesgo, más inversión, más decisión; claro, conlleva algún esfuerzo suplementario. Pero oiga, como es seguro que no se llega a ningún lado es repitiendo lo mismo que hace la competencia. El marketing online ha generado un extraño efecto reflejo en sus artífices: imitar la sociedad pre-burguesa de los gremios industriales. Solo que aquí la calle de los zapateros, la de los encurtidores, la de los charcuteros y la de los artilleros tiene una exposición 24/7 en cualquier rincón del mundo. Y así no puede funcionar. Estamos en el siglo XXI, no en el XII. Una letra de diferencia, pero 900 años de distancia.

A eso es a lo que llamamos Offshore Marketing en Numerik Digital. ¡Pues no nos hemos pegado risas y pasado miedo a partes iguales con el nombrecito de marras! Pero queríamos buscar una idea fuerza para mostrar que no nos quedamos en el cómodo sillón de Twitter a esperar a que te compren a ti, cliente. Nos movemos de casa, nos vamos a donde haga falta para que ese liderazgo deje de ser un imposible, te proponemos perrerías digitales de todo tipo, nos mojamos, te acompañamos y si hacen falta fontaneros, aquí se los damos a tanto el kilo, pero si puede ser hacemos el diseño de las tuberías. Mi ejemplo favorito es el siguiente: ¿eres un restaurante y quieres estar en el top de TripAdvisor? Pues déjame ver tus aSEOs, que es un punto de contacto tan importante como tu SEO… si no más.

Seguro que cuando montaste tu empresa no querías parecerte a los demás, sino hacer algo diferente… básicamente para hacer negocio. Pues entonces NO dejes que tu imagen se parezca a la de tu competencia. Utiliza el online también para hacer negocio. Hagamos juntos este camino.

Imagen: Freeimages.

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