De esos vicios online…

Vicios y actos desagradables en el mundo real existen muchos, cigarillos, gritar, hablar comiendo, robarle las patatas del plato de alguien, etc… pero qué pasa cuándo los vicios que tenemos las personas las trasladamos a un entorno web o digital. A ver si me explico mejor, buscas un producto en Google que te quieres comprar o curiosear, ingresas entre los primeros cinco links que salen al inicio, entras al website y ¡BOOM! Pop-up por aquí, formulario de suscripción por allá, ¡“Dale like a mi redes”!, “COMPARTE ESTE CONTENIDO”, y para completar un video con reproducción automática que muestra un comercial al que corres a darle pausa.

Situaciones como estas las vivimos todos los días, en las páginas web más comunes a las que ingresamos. Está bien señores, entendemos que si ingresamos en una página web  nos quieran vender algo, pero el problema que surge de todo esto, es el modo en el cómo lo hacen. Recuerden que la desesperación se huele así sea a través de una pantalla, y llenarme la pantalla con anuncios, suscripciones, ofertas, videos que no he pedido, no es la mejor manera de conquistarme para que compre lo que tienes que vender.

Tengo la sensación de que todo este tema de navegabilidad y hacer del uso de Internet algo “friendly” y accesible para todos, ha hecho de las páginas web un mercado de verduras, donde antes de dejarte ver el producto que estás buscando, te llueven a preguntas, ofertas, quién da mas, ¡El tomate a 1 EURO! Esta sensación de acoso en cada rincón con tal de conseguir un click, like, o  peor aún, tu correo electrónico, nos impide disfrutar realmente del contenido que justamente era la razón por la que ingresaste en un inicio.

Por esta razón los Adblockers están arranzando, no sólo a través de los ordenadores sino de móvil también, ya que hay páginas que son sencillamente NO navegables. Cuando veo esto en estos website infernales siempre me pregunto, ¿A quién están dirigiendo su mensaje? ¿A Google y sus keywords o a mi? Está genial que estés de primero o segundo en Google, y que tu SEO en teoría esté al punto, pero no me llenes de desesperación y de vicios mis ganas de navegar en tu sitio, porque sencillamente me iré a otro.

Así que hagamos una breve lista de los peores y más cutres vicios que encontramos normalmente:

  1. Registrate si haber entrado a la página: ¿Existe algo más cutre que entrar a una página y que te obliguen a ingresar tus datos para así ver su excitante contenido?¿Por qué razón tendríamos que proporcionarles nuestros correos? Esto es así, primero seduceme con contenido inteligente y atractivo, y después veremos si me puedes preguntar por algo mas.
  2. Mas publicidad que contenido: Es normal que quieras que tu página genere ingresos, pero no me llenes la pantalla de publicidad donde no tengo ni idea entre cuál es tu contenido y qué son esas vacaciones a Grecia que salen por 99 EUR. Cuando vemos que la publicidad es lo primero que carga en unas de estas páginas, ya tendrás casi por certeza una mala experiencia. ¡Se inteligente! No desperdicies buena publicidad por mostrarla no sólo obligada sino prematuramente.
  3. ¡Pop-Ups!: Sencillamente son molestos y cualquiera pop-up que aparezca antes de 30 segundos de navegación, bloqueando nuestra lectura o distrayendo nuestra atención, lo podemos considerar como intrusivo. ¿Quieres mostrar algunos de ellos? Hazlo pero cuidando las formas, es decir, apóyate en una herramienta que te ayude a definir desde qué momento de navegación es conveniente lanzarlo, (o mejor aún, lo lances ninguno).

Al final, Internet está lleno de sitios donde visitar, donde si no te tratan bien, sencillamente sigue de largo, y donde si lo hacen, te quedas un rato. ¿Por qué trasladar pésimos vicios y hábitos a nuestro querido entorno digital? Mejor dejémoslo para el mundo real.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *